Sin duda que el embrujo que nos produce el ajedrez es tan sublime, que nos hace sentirnos grandes creadores durante unos minutos, y a eso se refiere Marcel Duchamp cuando dice: "No todos los artistas son ajedrecistas, pero todos los ajedrecistas son artistas".

Sin duda, también, que el ajedrez no lo es todo. ¿Qué decir de la música, por ejemplo? Por eso os he dejado una pequeña muestra de mi música favorita, para que la disfrutéis, si os apetece, mientras os sumergís en el fascinante mundo del ajedrez.

Ya en su dia el gran Tarrasch dijo: "Como el amor, como la música, el ajedrez tiene la virtud de hacer felices a los hombres".

Y olvidémonos de aquella otra frase de Oscar Wilde que decía: "Si quieres destruir a un hombre, enséñale a jugar al ajedrez"...¡asusta!

Así que sin más dilación comenzemos este singular viaje a una tierra llena de peligros, en la que nos encontraremos a reyes enfrentados en un combate eterno, reinas poderosísimas y despiadadas, fortalezas sólidas e inexpugnables, obispos con gesto serio y mirada oblícua, ágiles corceles dispuestos a asestar coces mortales y valientes guerreros que nunca retroceden ante nada.

Estáis todos invitados, así que los que quieran pueden subir a bordo. Sin condiciones. Durante la travesía seremos testigos de inagotables maravillas y al llegar a puerto nos espera...la felicidad, sin duda.

BIENVENIDO. GRACIAS POR VISITAR MI BLOG.

domingo, 28 de octubre de 2012

No hay dos sin tres...ni tres sin cuatro


   No hay dos sin tres es una frase que seguro todos hemos utilizado alguna vez en la vida. Hace tiempo leí que su significado provenía de la escuela pitagórica, e intentaba decir que la manifestación en una dualidad es algo que aún no ha finalizado su ciclo, ya que cuando existen dos posturas o tendencias, de su conjunción nace el equilibrio de ambas, o sea, un tercer punto que simbolicamente suele representarse por un triángulo equilátero, y que se explica numéricamente en la suma de los números componentes en la manifestación del dos, es decir 1+2=3. Es lo mismo que cuando se habla de la causa y el efecto. En realidad aquí se expresa el punto uno y el tres, ya que deja sobreentendido que el dos es la reacción de la causa, de la que necesariamente surge el efecto. Se dice entonces que ninguna manifestación existe si no hay en ella una trinidad, o mejor dicho, si no es la resultante de su dualidad generadora; entonces donde hay dos, surge el tres sin demoras.
¡Una explicación ciertamente compleja!. Al respecto de la frase, Paulo Coelho, el insigne novelista brasileño, escribe en su libro "El alquimista" que todo lo que sucede una vez puede que no suceda nunca más, pero todo lo que sucede dos veces, sucederá, ciertamente, una tercera, es decir, que no hay dos sin tres.

 
   En el uso cotidiano de la frase nos encontramos con una significación un tanto ambigua, ya que podemos hacer un uso positivo de la misma, entendiendo que si algo nos ha salido bien, puede volver a salirnos bien otra vez, o hacer un uso negativo, en el que si las cosas no han salido como queríamos en ocasiones pasadas, puede que en una futura ocasión vuelva a repetirse esa mala suerte.
 
 
   Personalmente me quedo con la acepción positiva de la frase, que alcanzó su grado máximo en la reciente Eurocopa de fútbol en la que la selección española consiguió su tercer título continental.
 
 
   Esa ambigüedad de significación también se hace evidente en ciertas circunstancias de la vida, en la que según el enfoque personal de cada uno podemos hacer una interpretación positiva o negativa de la máxima que estamos tratando, como por ejemplo, en las relaciones de pareja...
 
 
   Y en casos concretos como es el momento en el que vivimos, sumidos en una profunda crisis económica, rodeados de recortes por todas partes, la interpretación que podemos darle a la frase, admite pocas dudas.
 
 
   Después de toda esta introducción, permitidme invitaros a que me acompañéis ahora al mundo del ajedrez para explicaros a qué quería referirme con el título de la entrada de hoy en relación con nuestro fascinante juego. Ponéos cómodos e iniciemos, sin más dilación, nuestra fascinante excursión al universo damasquinado en el que los protagonistas, hoy, serán los peones. Con un poco de suerte veremos ante nuestros ojos todo un espectáculo insólito, extraordinario y sorprendente. ¡En marcha!.
 
   Supongo, y no creo equivocarme, que las siguientes posiciones no asombrarán a nadie, aunque a parte de que sean muy interesantes, contengan todas ellas peones doblados.
   La primera corresponde a la partida Kinzel-Duckstein, Viena, 1958, en la que apreciamos los peones doblados 'b' de las blancas, y los 'f' de las negras. Las blancas salvaron los problemas que, aparentemente, presenta esta posición, y se anotaron un rápido triunfo. Aprovechad la ocasión para ir entrando en calor, y tratad de averiguar cómo:
 
 
[FEN: 3r1rk1/ppp2p1p/4bp2/1nR5/1P6/2B5/qP3PPP/3QR1K1 w - - 0 1]
 
SOLUCIÓN
1.Axf6!,Td5 (Si 1...,Txd1; 2.Tg5++, y si 1...,h6; 2.Tg5+,hxg5; 3.Dh5); 2.Dd2!! y las negras abandonaron, ante la amenaza 3.Dh6 seguido de mate.
 
   La segunda posición es de la partida Fischer-Benko, Nueva York, 1965, en la que las blancas decidieron drásticamente la lucha mediante una vistosa maniobra. Curiosamente ambos bandos tienen los peones doblados en la misma columna. ¿Véis cómo resolvió la posición el gran Bobby?:
 
 
[FEN: 2qr2k1/6Pn/p4pQ1/1p3P2/2p1Bp1P/2P2P2/PP6/6RK w - - 0 1]
 
SOLUCIÓN
1.De8+!! y las negras abandonaron ante este bello tema de "desviación", puesto que a 1...,Txe8; 2.Ad5+,Te6; 3.fxe6! y 4.e7+ llevaría a un rápido mate.
 
La tercera posición está sacada de la partida Armbrust-Lasker, Alemania, 1904, en la que también los peones doblados se encuentran en la misma columna. Aquí, las negras se impusieron rápidamente con una precisa maniobra. Tratad de combinar como lo hizo Lasker:
 
 
[FEN: r3k3/1p3p2/1pp4p/4p3/3nPq1P/PPKP1rn1/1P6/R2QR3 w q - 0 1]
 
SOLUCIÓN
1...,Dxe4!; 2.Txe4,Cxe4+; 3.Rc4,b5+; 4.Rb4,c5++.
 
   Ahora detengámonos unos minutos para disfrutar de una auténtica joya de la composición ajedrecistica. Se trata de un estudio de Liburkin, 2º Premio, Erevan, 1950, en el que volvemos a encontrarnos con los peones doblados, y en el que las blancas juegan y ganan. Sorprende en este final de peones, por su aparente estancamiento, la sutileza de las maniobras a realizar, basadas en el zugzwang, para conseguir el triunfo. Quizá sea uno de los estudios más extraordinarios que puede verse por la sensacional maniobra que a cargo del rey blanco conduce a la victoria.
 
 
[FEN: 8/p1pp4/P4K2/PkpP4/8/2P5/8/8 w - - 0 1]
 
   1.Re7,c4 (Si 1...,Rc4; 2.Rxd7,Rxd5; 3.Rc8!,Rc6; 4.Rb8,Rd7; 5.Rxa7,Rc8; 6. c4 y ganan. Si 1...,d6; 2.Rd7,Rc4; 3.Rxc7,Rxc3; 4.Rb7,c4; 5.Rxa7,Rd3; 6.Rb8,c3; 7.a7,c2; 8.a8(=D),c1(=D); 9.a6, seguido de 10.Db7 y ganan.); 2.Rd8!! ¡Verdaderamente extraordinario! Si las blancas hubieran jugado la precipitada 2.Rxd7?, las negras se hubieran salvado con 2...,Rc5; 3.Rc8,c6!; 4.Rb7,cxd5; 5.Rxa7,d4; 6.cxd4+,Rxd4; 7.Rb7,c3; 8.a7,c2; 9.a8(=D),c1(=D) y empate, según confirman las tablas de Nalimov, que podéis consultar en la barra lateral del blog, por si tenéis dudas. 2...,Rc5; 3.Rc8!! El rey blanco continúa su marcha, ahora ya se vislumbra la solución, hacia el débil peón 'a', perdonando a los otros peones, que en definitiva causarán la derrota de su bando. Si las blancas hubieran jugado 3.Rxc7,Rxd5; 4.Rb7,Rd6; 5.Rxa7,Rc7 y las negras hacen tablas ahogando a su rival. 3...,c6; 4.d6!,Rxd6; 5.Rb8!,c5;
 
 
[FEN: 1K6/p2p4/P2k4/P1p5/2p5/2P5/8/8 w - - 0 6]
 
   Ahora 6.Rb7! y las blancas ganan. Se ha llegado a la posición de zugzwang recíproco tan hábilmente provocada por las blancas. El peón negro de 'd7' impide a su rey la maniobra defensiva salvadora y le obliga a abandonar la vigilancia  de la casilla 'c7' que le cuesta la derrota.
 
   Para terminar con los peones doblados os propongo un bonito y sencillo estudio de Grigórev, que obtuvo un primer premio de la revista "64" en el año 1932, en el que las blancas juegan y ganan:
 
 
[FEN: 8/6p1/8/8/7K/7P/4k2P/8 w - - 0 1]
 
   El blanco empieza con 1.Rg3!, Rf1 (Si 1...,Re3; 2.h4,Re4; 3.Rg4,Re5; 4.Rg5,Re4; 5.h5!,Rf3; 6.Rf5, ganando); 2.h4,g6! Las negras no pueden dejar que el peón 'h' vaya  a 'h5'. 3.Rf4,Rg2; 4.h5!,gxh5; 5.h4! y las blancas triunfan.
 
   Como he indicado antes, a nadie le sorprende encontrar peones doblados en una partida, pero venimos diciendo que no hay dos sin tres, y aunque no es tan frecuente, también podemos encontrar posiciones en donde se sitúan tres peones en la misma columna. ¡Peones triplicados!
   La siguiente posición es uno de esos casos. Corresponde a la partida Kavalek-Fischer, Interzonal de Sousse de 1967, después de la jugada 19...,fxe4:
 
 
[FEN: r1b1k2r/4b3/p1p1p3/4p2p/q1P1p3/1R6/P2QB1PP/5RK1 w kq - 0 20]
 
   Podéis seguir el desarrollo completo de la partida pinchando sobre la cruz:
 
(Ver partida)(Ocultar)
 
   Otro caso de peones triplicados lo encontramos en la partida Smyslov-Botvinnik, la tercera del match por el campeonato del mundo de 1954, después de la jugada 24...,hxg6:
 
 
[FEN: 2r1qrk1/pp1b2p1/1b2Ppp1/1P1p4/P2P2p1/3B4/1B2Q2P/R4RK1 w - - 0 25]
 
   La partida completa la tenéis pinchando en la cruz:
 
(Ver partida)(Ocultar)
 
   Otro ejemplo lo tenemos en la siguiente posición, en la que de nuevo Vassily Smislov se las tuvo que ver con los peones triplicados. La partida es Smyslov-Evans, de la Olimpiada de Helsinki de 1952, y se produjo tras 43...,gxf6:
 
 
[FEN: 2k5/5p1p/3Pbp2/5p2/BK6/1p4P1/1P5P/8 w - - 0 44]
 
   De nuevo podéis disfrutar de toda la partida pinchando sobre la cruz:
 
(Ver partida)(Ocultar)
 
   Una partida reciente donde podemos encontrarnos con los peones triplicados es Lysj-Ernst, del Campeonato de Europa Individual de 2012, en la que se alcanzó la siguiente posición tras la jugada 50...,exf5, en la cual las negras se impusieron cuatro jugadas más tarde:
 
 
[FEN: 8/5p2/p4p2/N4p2/1K2k3/8/1P6/8 w - - 0 1]
 
   Pinchad sobre la cruz para ver toda la partida:
 
(Ver partida)(Ocultar)
 
   Y un nuevo ejemplo aparece en el encuentro Morozevich-Pelletier, Biel, 2003, en el que el primero no duda en crearse unos peones triplicados tras 15.dxc5 a cambio de movilidad para sus piezas:
 
 
[FEN: r3k2r/ppqbn3/2n1p2p/2PpP1p1/6R1/P1P2N2/2PB1PP1/1R1QKB2 b kq - 0 15]
 
   La partida completa es espectacular, así que seguidla pinchando en la cruz:
 
(Ver tablero)(Ocultar)
 
   Tomémonos un pequeño respiro en nuestro viaje, y mientras descansamos unos minutos bebiendo algo, para recuperar fuerzas, examinemos esta posición en donde las blancas se imponen fácilmente con sus peones triplicados. En cuanto la resolváis, seguimos el camino...
 
 
[FEN: 8/p7/P7/P7/P4B2/8/5k2/6bK w - - 0 1]
 
SOLUCIÓN
1.Ac7,Rf1; 2.Ab6,Af2; 3.Rh2 (si 3.Axf2,Rxf2 con tablas),Re2; 4.Rh3,Ae3; 5.Rg4 y las blancas ganan.
 
   Tras el descanso anterior espero que todos tengáis energías para enfrentaros al siguiente estudio de Kasparian de 1937, el único de peones que creó este genial compositor, ya que el mismo autor confesó en una ocasión que nunca fueron de su predilección. Las blancas juegan y hacen tablas:
 
 
[FEN: k3K3/1p6/7p/1P6/1P6/8/PP6/8 w - - 0 1]
 
   La brillante y sorprendente solución comienza con 1.Rd7!,h5 (Si 1...,Rb8; 2.Re6 y las blancas ganan); 2.Rc7!,h4 (Si 2...,Ra7?; 3.b6+,Ra6 [3...,Ra8; 4.a4,h4; 5.a5,h3; 6.a6,bxa6; 7.b7+, y mate a la siguiente]; 4.b5+,Ra5 [4...,Rxb5; 5.Rxb7,h4; 6.Ra7,h3; 7.b7,h2; 8.b8(=D)+, y ganan]; 5.Rxb7,h4; 6.Ra7,h3; 7.b7,h2; 8.b8(=D),h1(=D); 9.Dc7+,Rxb5; 10.Db7+, cambiando damas y ganando); 3.Rb6,h3; 4.Ra5,h2; 5.b6!,h1(=D)
 
 
[FEN: k7/1p6/1P6/K7/1P6/8/PP6/7q w - - 0 6]
 
   Las blancas siguen con 6.b5,Db1; 7.a4,De1+; 8.b4 y tablas por ahogado. ¡Maravilloso!
 
   Inspirado en el estudio anterior, Nikolai Kralin, en 1980, compuso el siguiente estudio en el que aparecen los peones triplicados y en donde las blancas juegan y consiguen tablas aplicando la misma idea que Kasparian, pero con nuevos matices:
 
 
[FEN: 8/6p1/Pkp3P1/4p1PK/4p3/3pP1P1/1p1P3P/8 w - - 0 1]
 
   El juego empieza con 1.a7,Rxa7; 2.g4,b1(=C) (Si 2...,b1(=D); 3.h4 y ahogado); 3.h3! (Importante jugada que explicaré al final),Cc3; 4.h4,Rb7 (Si 4...,Ra6; 5.dxc3,d2; 6.c4,d1(=D); 7.c5,Dd4; 8.exd4,e3; 9.d5,e2; 10.dxc6,e1(=C); 11.c7,Rb7; 12.c6+,Rc8 y ahogado); 5.dxc3,d2; 6.c4,d1(=D)
 
 
[FEN: 8/1k4p1/2p3P1/4p1PK/2P1p1PP/4P3/8/3q4 w - - 0 7]
 
   7.c5,Dd4; 8.exd4,e3; 9.d5,e2; 10.d6,e1(=C); 11.d7,Cd3 Las negras están amenazando 12...,Cf4++
 
 
[FEN: 8/1k1P2p1/2p3P1/2P1p1PK/6PP/3n4/8/8 w - - 0 12]
 
   12.d8(=C)+,Ra6; 13.Ce6 y ante la amenaza blanca de capturar el peón de 'g7', las negras se ven obligadas a jugar 13...,Cf4+ y tras 14.Cxf4,exf4 las blancas consiguen tablas por ahogado.
Queda por explicar, como prometí, la importancia de la jugada 3.h3! y es que si las blancas hubieran jugado 3.h4?? se hubieran encontrado con 3...,Cc3; 4.dxc3,d2; 5.c4,d1(=D); 6.c5,Dd4; 7.exd4,e3; 8.d5,e2; 9.d6,e1(=C); 10.d7,Cd3 y en esta línea las blancas no pueden evitar el mate 11...,Cf4++. ¡La importancia de un tiempo!
 
 Otra bonita posición en la que aparecen peones triplicados es la siguiente, que corresponde a un estudio del compositor argentino José Mugnos, publicado en la revista Mundo Argentino en 1941, en el que las blancas juegan y ganan:
 
 
[FEN: 8/2p4K/5k2/2p5/4R3/2p5/8/8 w - - 0 1]
 
   La prioridad blanca es controlar al peón más avanzado, por lo que empiezan jugando 1.Te2! (Si 1.Tc4?,Re5; 2.Rg6,Rd5; 3.Txc3,Rd4, tablas). Ahora las negras tienen dos defensas 1...,c4 ó 1...,c6!.
Empezaremos por ver 1...,c4 (Si 1...,Rf5; 2.Rg7,Rf4; 3.Rf6,Rf3; 4.Te1,c2; 5.Re5,Rf2; 6.Tc1 y las blancas ganan); 2.Te4!! (Si 2.Rh6,Rf5; 3.Rh5,c5; 4.Rh4,Rf4; 5.Rh3,Rf3; 6.Te1,c2; 7.Rh2,Rf2 con igualdad),c5 (A 2...,Rf5; 3.Txc4,Re5; 4.Txc3,Rd6; 5.Rg6 y ganan blancas); 3.Rh6 (No hay que caer en la trampa 3.Txc4?,Re5 y tablas),Rf5; 4.Txc4,Re5; 5.Rg5,Rd5; 6.Txc3,Rd4
 
 
[FEN: 8/8/8/2p3K1/3k4/2R5/8/8 w - - 0 7]
 
   7.Tc1,c4; 8.Rf4,Rd3; 9.Rf3,c3; 10.Td1+,Rc4; 11.Re2 y las blancas ganan.
   
   Las negras pueden elegir la mejor defensa 1...,c6!, ya que este tiempo de espera mejora la situación de las negras por cuanto transfiere la "obligación de jugar" sin haber deteriorado su posición, pero en cambio permite que la marcha anteriormente inútil del rey blanco, ahora resulte exitosa. 2.Rg8!,c4; 3.Rf8 (No vale ahora 3.Te4?,Rf5; 4.Txc4,Re5; 5.Txc3,Rd5; 6.Rf7,c5; 7.Rf6,Rd4 con tablas),c2 (No 3...,Rf5; 4.Re7,c2; 5.Txc2,Re4; 6.Txc4+,Rd5; 7.Tc1,c5; 8.Rf6, ganando); 4.Txc2,Re5; 5.Txc4,Rd5;
 
 
[FEN: 5K2/8/2p5/3k4/2R5/8/8/8 w - - 0 6]
 
   6.Tc1,c5; 7.Re7,c4; 8.Rd7,Rc5; 9.Rc7,Rd4; 10.Rb6 y las blancas consiguen el triunfo.
Un fantástico estudio que según el propio autor le llevó más de tres meses de intenso trabajo, y en el que la segunda variante 1...,c6!, en palabras de Mugnos, "apareció accidentalmente".
 
   Seguidamente os propongo una magnífica posición en la que ¡ambos bandos tienen los peones triplicados!. Se trata de un estudio de Mijail Zinar, de 1983, que aparte de por los peones os sorprenderá al ver la solución por otro sorprendente motivo. Las blancas juegan y ganan. ¡Veámoslo!:
 
 
[FEN: r3n1r1/2PPP3/4PP2/4P2P/5pp1/5pk1/1B3p2/5B1K w - - 0 1]
 
   El triunfo pasa por 1.f7! (Si 1.c8(=D)?,Txc8; 2.dxc8(=D),Th8; 3.Dxe8,Txh5+; 4.Dxh5 y las negras están ahogadas. Aún peor sería 1.d8(=D)??, porque tras 1...,Th8, el mate es imparable),Th8; 2.fxe8(=A)! (¡Esta es la clave! Si las blancas coronan dama con 2.fxe8(=D)?,Ta1!; 3.Axa1, única para evitar el mate en 'f1', y ahora 3...,Txh5+; 4.Dxh5, ahogado),Taxe8; 3.dxe8(=A)!,Txe8; 4.Ad4,Th8; 5.e8(=A)!,Txe8; 6.e7,Th8
 
 
[FEN: 7r/2P1P3/8/4P2P/3B1pp1/5pk1/5p2/5B1K w - - 0 7]
 
   7.e8(=A)!,Txe8; 8.e6,Tf8; 9.e7,Tf5; 10.e8(=A)! (de nuevo si 10.e8(=D),Txh5+ con tablas), y las blancas consiguen el triunfo. No me negaréis la sorpresa que produce ver su solución en cuanto que las blancas han necesitado coronar cinco veces un alfil para conseguir la victoria. ¡Todo un récord!
 
   Pero el viaje, familiares y amigos, aún no ha terminado. Tal vez nos quede por ver lo más sorprendente de la jornada, así que os pido un último esfuerzo para continuar el sendero, y es que volviendo otra vez al título de esta entrada, decíamos que no hay dos sin tres, como hemos podido comprobar, pero añadíamos que ni tres sin cuatro. De tal forma que si hemos visto unos cuantos ejemplos de peones triplicados, ahora rizando el rizo, seremos testigos de algo más inaúdito...¡peones cuadriplicados!
Y es que, aunque parezca imposible, este fenómeno se ha dado sobre el tablero de ajedrez en unas cuantas partidas, como, por ejemplo, en la Alekhine-Nenarokov, Moscú, 1907, a la que corresponde la siguiente posición, tras la jugada 38.dxe6:
 
 
[FEN: 6k1/4P1pp/p3P1q1/1b2P3/p1p5/4PQ1P/7K/8 b - - 0 38]
 
   La partida concluyó tras 38...,De8; 39.Dd5,h6; 40.Dc5,c3; 41.Dxc3,Dxe7; 42.Dc8+,De8; 43.Dc7,Dxe6 y el blanco abandonó. ¡Hasta para Alekhine son malos los peones cuadriplicados!
   Pinchando en la cruz veréis el desarrollo completo de la partida:
 
(Ver partida)(Ocultar)
 
   Otra partida con peones cuadriplicados es Zheliandinov-TSereteli, 35º Campeonato de la URSS, Kharkov, 1967, de donde he extraido el siguiente diagrama, tras la jugada 18...,exf6:
 
 
[FEN: 2r1kbr1/pp3pqp/5p2/3N1p2/5p2/6P1/PPn1BR1P/R2Q2K1 w - - 0 19]
 
   El juego terminó con 19.Ab5+,Rd8; 20.Txc2,fxg3; 21.Dd4 y las negras abandonaron.
   La parida completa la encontraréis pinchando en el siguiente enlace:
 
(Ver partida)(Ocultar)
 
   Otra partida que nos sirve de ejemplo es Van der Wiel-Hort, Bochum, 1981, en la que de nuevo aparecen cuatro peones en la misma columna después de la jugada 29.bxc6, aunque en este caso el bando con los peones cuadriplicados se llevó el triunfo:
 
 
[FEN: 2k1r3/3r1p2/2P1p2p/q1PpnP1P/1R6/2P3Q1/2P2K2/2B4R b - - 0 29]
 
   Para seguir toda la partida sólo tenéis que pinchar sobre la cruz:
 
(Ver partida)(Ocultar)
 
   Y otra partida aún más curiosa es Kovacs-Barth, Balatonbereny, 1994, en donde surgieron los peones cuadriplicados después de la jugada 22.bxc4, porque éstos se mantuvieron sobre el tablero hasta el final de la partida, es decir, durante veintidos jugadas más:
 
 
[FEN: rr4k1/p5bp/n3p1p1/1NP5/2P5/B1P5/2P3KP/3R1R2 b - - 0 22]
 
   La partida acabó finalmente en tablas y podéis reproducirla pinchando en la cruz:
 
(Ver partida)(Ocultar)
 
   Para ir concluyendo os presento un estudio de Lommer, publicado en el Journal de Genève, en 1965, en el que volvemos a encontrarnos peones cuadriplicados. En esta ocasión las blancas juegan y hacen tablas:
 
 
[FEN: K1nn4/1p1b4/kpP5/pp6/1p6/6b1/2p4q/8 w - - 0 1]
 
SOLUCIÓN
1.cxb7 y ahora las blancas quedan ahogadas tras: 1...,Axc3 o 1...,Cxb7 o 1...,Cc6; 2.b8(=C),Cxb8 o 1...,Cc6; 2.b8(=C),Axb8 o 1...,Dh1 o 1...,Dg2 o 1...cualquier otra jugada de dama; 2.bxc8(=A)+,Axc8 o 1...,a4; 2.bxc8(=D)+,Ra5; 3.Da6+,Rxa6 (o bxa6) y si las negras se equivocan con 1...,Cd6??; 2.b8(C)++.
 
   Como colofón a nuestra andadura de hoy, y a modo de regalo por haber aguantado hasta aquí todo el camino juntos, os dejo un problema creado por Alessandro Salvio en...¡1634!. Obviamente la posición no es legal porque los peones negros nunca podrían haber llegado a esa posición en una partida real, pero obviemos eso, y fijémonos sólo en que ante nosotros se encuentran dos grupos de peones cuadriplicados que no deben asustarnos para nada, ya que el objetivo del problema es que las blancas den mate en catorce jugadas con el peón de 'b2'. Seguro que es un bonito divertimento para terminar una dura jornada de viaje como la que hemos hecho hoy y en la que hemos vuelto a comprobar que el ajedrez es sencillamente maravilloso. ¡A por el problema!:
 
 
[FEN: k1K5/p1p5/p1p5/p1p5/p1p4R/R1Q4B/1P5B/3NN3 w - - 0 1]
 
SOLUCIÓN
1.Cd3,cxd3; 2.Dc4,d2; 3.Td4,cxd4; 4.Ag2,d3; 5.Ad6,cxd6; 6.Rc7,d5; 7.Dc5,d4; 8.Ad5,cxd5; 9.Ta2,a3; 10.b3,a4; 11.b4,a5; 12.b5,a6; 13.Df8+,Ra7; 14.b6++.
 
   Solamente me queda despedirme de vosotros con la idea de que hay que aprovechar cada momento que nos brinda la vida, porque aunqe sea cierto que no hay dos sin tres, es más cierto aún que hay tres cosas que nunca vuelven atras: la flecha lanzada, la palabra pronunciada y la oportunidad perdida...
 
 
 

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