Sin duda que el embrujo que nos produce el ajedrez es tan sublime, que nos hace sentirnos grandes creadores durante unos minutos, y a eso se refiere Marcel Duchamp cuando dice: "No todos los artistas son ajedrecistas, pero todos los ajedrecistas son artistas".

Sin duda, también, que el ajedrez no lo es todo. ¿Qué decir de la música, por ejemplo? Por eso os he dejado una pequeña muestra de mi música favorita, para que la disfrutéis, si os apetece, mientras os sumergís en el fascinante mundo del ajedrez.

Ya en su dia el gran Tarrasch dijo: "Como el amor, como la música, el ajedrez tiene la virtud de hacer felices a los hombres".

Y olvidémonos de aquella otra frase de Oscar Wilde que decía: "Si quieres destruir a un hombre, enséñale a jugar al ajedrez"...¡asusta!

Así que sin más dilación comenzemos este singular viaje a una tierra llena de peligros, en la que nos encontraremos a reyes enfrentados en un combate eterno, reinas poderosísimas y despiadadas, fortalezas sólidas e inexpugnables, obispos con gesto serio y mirada oblícua, ágiles corceles dispuestos a asestar coces mortales y valientes guerreros que nunca retroceden ante nada.

Estáis todos invitados, así que los que quieran pueden subir a bordo. Sin condiciones. Durante la travesía seremos testigos de inagotables maravillas y al llegar a puerto nos espera...la felicidad, sin duda.

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viernes, 15 de julio de 2011

Unas del Oeste

   Hace unos cuantos días volví a ver en televisión una de mis películas favoritas: "El bueno, el feo y el malo" de 1966, con Clint Eastwood, Lee Van Cleef y Eli Wallach. Una de las mejores cintas del genero del Oeste, que junto a "Por un puñado de dolares", de 1964 y "La muerte tenía un precio", de 1965, conformaron lo que se llamó La trilogía del dolar, las tres primeras películas del género del western que dirigió Sergio Leone, con una fantástica música de su amigo de la infancia, Ennio Morricone (¿quién no ha silbado alguna vez esas melodías?), y que comparten las tres, como actor protagonista, a un joven Clint Eastwood. Por el origen italiano del director, estos films crearon el subgénero que se llamó spaghetti western, muy en boga en los años 70, y fueron filmados en España, concretamente en Almería y en la Sierra de la Demanda de Burgos. Más tarde, en 1968, dirigió otra obra maestra, "Hasta que llegó su hora", con Henry Fonda y Charles Bronson, y música también de Morricone.
   Pues bien, al recordar todas esta cintas, que siempre asociaré a la tarde o noche de los sábados de mi infancia, cuando las veía en televisión junto a mi padre ("hoy hacen una de vaqueros", como él decía), no he podido evitar trasladarlas al mundo de las sesenta y cuatro casillas, y es que realmente una partida de ajedrez no está muy lejos de esos emocionantes duelos finales de las películas, en la que los dos pistoleros se enfrentan para ver quién es el mejor.
   Así que empezaré a mostraros las comparaciones que se me ocurrieron, dejando a vuestra libre imaginación otras muchas, y posiblemente mejores, que acudan a vuestra cabeza.

   En primer lugar, por ser mi favorita, "El bueno, el feo y el malo":


   Si nos situamos en los años 70 del panorama ajedrecístico, creo que muchos coincidiréis conmigo en que "el bueno", no puede ser otro que Bobby Fischer, coronado Campeón del Mundo en 1972, acabando con la larga hegemonía soviética:



                                                                                                  
   El feo, y no me refiero a su aspecto físico, podría ser Anatoly Kárpov, porque fué coronado como Campeón del Mundo en 1975, sin haber jugado ninguna partida, debido como sabemos, a la renuncia de Fischer a defender su título, y los aficionados de aquella época pensaban que el campeonato mundial alcanzado por Kárpov no era merecido.

                                                                                                                                                                                Por último, cuando  hablamos del malo, tenemos que referirnos, cómo no, a Viktor Korchnoi, el terrible, que tras su huir de la Unión Soviética en 1976, refugiarse en Holanda y luego conseguir la nacionalidad suiza, fue boicoteado por las autoridades soviéticas de forma que entre 1976 y 1984 fue apartado de todos los torneos jugados por los representantes de la URSS, que sólo estaban autorizados a jugar contra él, para defender el campeonato mundial. Obviamente, malo fué sólo para la Unión Soviética, porque en Ocidente se le consideró un héroe.

    Lamentablemente para el mundo ajedrecístico, nunca pudimos disfrutar de un duelo al sol entre el genio de Pasadena, Bobby Fischer, y Anatoly Karpov, así que nos conformaremos con ser testigos de los otros duelos entre estos excelsos pistoleros:

   El primer duelo corresponde a la partida Korchnoi-Fischer, Torneo blitz de Herceg Novi, 1970, donde corresponde jugar a las negras:


   Fischer concluyó rápidamente con 1...,Cxh3; 2.gxh3,Axh3+; 3.Rf2,Cg4+; 4.Axg4,Axg4 y ante la doble amenaza 5...,Axe2 ó 5...,Dh4+, Korchnoi se rindió.

   El siguiente duelo pertenece al encuentro Karpov-Korchnoi, 2ª partida del match final de candidatos, Moscú, 1974, donde juegan las blancas:


   Kárpov jugó 1.Td5!,Txd5; 2.Cxd5,Te8 Si 2...,Dd8; 3.Cef4,Ae6; 4.Cxf6+,exf6; 5.Dxh7+,Rf8; 6.Cxe6+,fxe6; 7.Dxg6 con abrumadora superioridad. 3.Cef4!,Ac6; 4.e5! (sacrificio de peón con idea de cortar el paso de la dama negra a la defensa del enroque),Axd5. No 4...,dxe5; 5.Cxf6+,exf6; 6.Ch5!,gxh5; 7.Tg1+ y mate en 'g7'. 5.exf6,exf6; 6.Dxh7+,Rf8; 7.Dh8+ y Korchnoi abandonó ante 7...,Re7; 8.Cxd5+,Dxd5 (8...,Rd7; 9.Cxf6+ ó 8...,Rd8; 9.Dxf6+); 9.Te1+, ganando la torre.

   En segundo lugar hablaré de "Por un puñado de dólares":


   Al pensar en este título, me vino a la cabeza el duelo que protagonizaron Capablanca y Bernstein en la primere ronda del Torneo de San Sebastián de 1911. Por aquel entonces Capablanca era un jugador semidesconocido, cuyo único gran triunfo había sido la reciente victoria en un brillante match frente a Marshall, al que derrotó por un tanteo de 15 a 8. Bernstein criticó duramente la participación de Capablanca en el torneo, manifestando que no tenía categoría suficiente para ello. Pero Capablanca, se tomó cumplida venganza de esas palabras, y en un duelo a muerte, derrotó brillantemente a Bernstein en su enfrentamiento de la primera ronda, y obtuvo por dicha victoria el 1º Premio de Belleza, lo que le permitió embolsarse su puñado de dolares en forma de una bolsa de 500 francos de oro, que había donado el mecenas de ajedrez de la época, Albert Von Rotschild, a la partida más hermosa.


   Capablanca, con blancas, efectuó 24.Tc1,Db2; 25.Ch5,Th8; 26.Te2,De5; 27.f4,Db5


    28.Cfxg7,Cc5; 29.Cxe8,Axe8; 30.Dc3,f6; 31.Cxf6+,Rg6; 32.Ch5,Tg8; 33.f5+,Rg5

  
   Y en esta posición, Capablanca desenfundó con la velocidad del rayo su revólver y acabó con Bernstein de tres certeros disparos: 34.De3+,Rh4; 35.Dg3+,Rg5; 36.h4++.

   La tercera película es "La muerte tenía un precio":


   Aquí pensé que la siguiente partida podría venir que ni pintada, ya que para conseguir matar al rey negro las blancas tienen que pagar un alto precio, concretamente tienen que sacrificar la vida de todas sus piezas. Veamos este duelo entre Popp-Bauer, Villingen, 1940:


   1.Ce5,De6; 2.Ac4!,bxc4; 3.f5!!,Dxe5; 4.Cg6+,hxg6; 5.fxg6!,Dxg5; 6.Th1+,Rg8; 7.Dxc4+,Dd5; 8.Th8+!,Rxh8; 9.Dh4+,Rg8; 10.Dh7++. ¡El precio valió la pena!

   La cuarta película de la que hemos hablado al principio es "Hasta que llegó su hora":


   A estas alturas de la película, tenemos que hacer mención de uno de los mejores pistoleros del tablero damasquinado: Alexander Alekhine. En este enfrentamiento, conduciendo las piezas blancas, se medía, en el Torneo de Karlsbad de 1923, a otro peso pesado, Frederick Yates, seis veces campeón de Gran Bretaña, a quien le toca mover:


   Las negras vieron que si retiraban el alfil a 'f6', las blancas ganaban con el avance 'd6', y si lo retiraban a 'd6', el alfil sería dislocado mediante 'e5', y tras la captura con la dama del peón de rey, las negras estarían perdidas. Por todo esto se decidieron a sacrificar la calidad con 1...,Txg4; 2.fxg4,Txf1+; 3.Rg2,Dxh2+; 4.Rxf1, y ahora, Yates, mirando fijamente a los ojos de Alekhine, desenfunda su arma y se lanza a una persecución mortal del monarca blanco que acabará cuando llegue su hora. 4...,Dh1+; 5.Rf2,Ad4+; 6.Rg3,Dg1+; 7.Rh3,Df1+; 8.Tg2,Dh1+; 9.Rg3,De1+; 10.Rh3,g5!; 11.Tc2,Df1+; 12.Rh2,Dg1+; 13.Rh3,Dh1+; 14.Rg3 


   14...,Dd1!!; 15.Tc3,Dg1+; 16.Rh3,Df1+; 17.Rg3,Af2+; 18.Rf3,Ag1+; 19.Rg3,Df2+; 20.Rh3 y por fin llegó la hora del rey blanco. Un disparo seco acaba con él: 20...,Dh2++.

   Por último, no puedo terminar sin hacer mención a una película clasica de vaqueros, un poco más antigua que las anteriores, concretamente del año 1952, "Solo ante el peligro", dirigida por Fred Zinnemann, en la que Gary Cooper borda el inolvidable papel del sheriff Will Kane, que tendrá que enfrentarse en solitario a una peligrosa banda de forajidos, que llegará al pueblo en el tren del mediodía. Siempre que pienso en esta película, recuerdo que mi padre me dijo, la primera vez que la vi con él, que la acción transcurría en tiempo real. Y así es, como pude comprobar en un posterior visionado. Toda la aventura de la  película ocurre realmente segundo a segundo en los 84 minutos que dura la cinta. ¡Impresionante!


   Para ilustrar esta última película, no se me ocurrió nada mejor que la siguiente posición, donde el rey negro se enfrenta al ejercito blanco más poderoso que se puede encontrar sobre un tablero de ajedrez, pero que es incapaz de vencerle:


   A cualquier jugada del blanco, el rey negro quedará ahogado. ¡Curiosísima posición!

   Termino con una frase que le dice Clint Eastwood (el bueno) a Eli Wallach (el feo): "Hay dos clases de hombres: los que tienen una pistola cargada y los que cavan. Tú cavas", que tendría su correspondiente equivalencia, como hemos visto a lo largo de esta entrada, en el mundo del ajedrez. Sería aquella frase que dijo el ex-campeón mundial Mihail Tal: "Hay dos clases de sacrificios: los correctos y los míos".



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