Sin duda que el embrujo que nos produce el ajedrez es tan sublime, que nos hace sentirnos grandes creadores durante unos minutos, y a eso se refiere Marcel Duchamp cuando dice: "No todos los artistas son ajedrecistas, pero todos los ajedrecistas son artistas".

Sin duda, también, que el ajedrez no lo es todo. ¿Qué decir de la música, por ejemplo? Por eso os he dejado una pequeña muestra de mi música favorita, para que la disfrutéis, si os apetece, mientras os sumergís en el fascinante mundo del ajedrez.

Ya en su dia el gran Tarrasch dijo: "Como el amor, como la música, el ajedrez tiene la virtud de hacer felices a los hombres".

Y olvidémonos de aquella otra frase de Oscar Wilde que decía: "Si quieres destruir a un hombre, enséñale a jugar al ajedrez"...¡asusta!

Así que sin más dilación comenzemos este singular viaje a una tierra llena de peligros, en la que nos encontraremos a reyes enfrentados en un combate eterno, reinas poderosísimas y despiadadas, fortalezas sólidas e inexpugnables, obispos con gesto serio y mirada oblícua, ágiles corceles dispuestos a asestar coces mortales y valientes guerreros que nunca retroceden ante nada.

Estáis todos invitados, así que los que quieran pueden subir a bordo. Sin condiciones. Durante la travesía seremos testigos de inagotables maravillas y al llegar a puerto nos espera...la felicidad, sin duda.

BIENVENIDO. GRACIAS POR VISITAR MI BLOG.

miércoles, 28 de septiembre de 2011

El espíritu vence a la materia

   "El dinero no puede hacer que seamos felices, pero es lo único que nos compensa de no serlo", es una máxima del insigne dramaturgo español Jacinto Benavente (1866-1954). A pesar de que la mayoría de nosotros estaríamos de acuerdo con ella, no es menos cierto que a la vez, en el fondo de nuestro ser,  nos gusta pensar que la felicidad no tiene nada que ver con el mundo material, que podemos ser felices independientemente de cualquier riqueza que tengamos o podamos alcanzar, que al fin y al cabo la fuerza del espíritu está por encima de la materia. Afortunadamente, en nuestro día a día, nos encontramos con algunas situaciones en que esta última idea se cumple, aunque mayoritariamente la fuerza del vil metal siempre esta presente en nuestras vidas, y es que ya lo dijo el ínclito Groucho Marx: "¡Hay tantas cosas en la vida más importantes que el dinero! ¡Pero cuestan tanto!".
   Así que cuando estamos frente a una situación donde triunfa el espíritu sobre la materia, no podemos dejar de henchirnos de orgullo, gozo y satisfacción y pensar que la vida, tal vez, tenga algún sentido.
Esa misma satisfacción somos capaces de experimentar frente a un tablero de ajedrez cuando somos testigos de como uno de los dos bandos con una gran desventaja material es capaz de alcanzar la victoria luchando contra un ejercito mucho más poderoso, tal como ocurre en la posición que refleja el siguiente diagrama:


   Las blancas juegan y ganan. El bando negro conserva todas sus piezas y todos sus peones, pero no le bastará para evitar la derrota. Ya habréis visto la solución, ¿verdad?

SOLUCIÓN
1.d8(=C)!, y las negras no pueden evitar el mate en 'f7'.

   El siguiente estudio de A. Kasansetv es otro bonito ejemplo del triunfo del espíritu sobre la materia:


   Las blancas juegan y ganan, a pesar de la desventaja material que tienen. La solución del estudio es de una gran belleza: 1.e7!,Da3+; 2.Tb4,Da7+; 3.Rxc4,Dxe7; 4.Cxg6+!,fxg6


   La superioridad de las negras es importante, no obstante lo cual, las blancas entregan ahora otra pieza con 5.Af6+,Dxf6; 6.Rd5+,Rg5; 7.h4+,Rf5; 8.g4+,hxg4; 9.Tf4+!,Axf4; 10.e4++.


   ¡Fantástico! ¡Un solo peón triunfa sobre todo el ejercito negro!

   Después de ver los ejemplos anteriores, me viene a la cabeza aquella frase que decía que "era un hombre tan pobre, tan pobre, tan pobre, que lo único que tenía era dinero".



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