Sin duda que el embrujo que nos produce el ajedrez es tan sublime, que nos hace sentirnos grandes creadores durante unos minutos, y a eso se refiere Marcel Duchamp cuando dice: "No todos los artistas son ajedrecistas, pero todos los ajedrecistas son artistas".

Sin duda, también, que el ajedrez no lo es todo. ¿Qué decir de la música, por ejemplo? Por eso os he dejado una pequeña muestra de mi música favorita, para que la disfrutéis, si os apetece, mientras os sumergís en el fascinante mundo del ajedrez.

Ya en su dia el gran Tarrasch dijo: "Como el amor, como la música, el ajedrez tiene la virtud de hacer felices a los hombres".

Y olvidémonos de aquella otra frase de Oscar Wilde que decía: "Si quieres destruir a un hombre, enséñale a jugar al ajedrez"...¡asusta!

Así que sin más dilación comenzemos este singular viaje a una tierra llena de peligros, en la que nos encontraremos a reyes enfrentados en un combate eterno, reinas poderosísimas y despiadadas, fortalezas sólidas e inexpugnables, obispos con gesto serio y mirada oblícua, ágiles corceles dispuestos a asestar coces mortales y valientes guerreros que nunca retroceden ante nada.

Estáis todos invitados, así que los que quieran pueden subir a bordo. Sin condiciones. Durante la travesía seremos testigos de inagotables maravillas y al llegar a puerto nos espera...la felicidad, sin duda.

BIENVENIDO. GRACIAS POR VISITAR MI BLOG.

jueves, 22 de septiembre de 2011

Hecha la ley, hecha la trampa

   En el mundo en que vivimos muchas veces las leyes van un paso por detrás de los acontecimientos, y es necesario que ocurra una cosa para que aparezca a posteriori una ley que regule esa nueva situación. Y, a pesar de ello, es frecuente que una vez redactada la ley, ésta contenga algunas lagunas jurídicas, algunos resquicios legales, por los que las criaturas más avispadas pueden colarse y evitar así la esencia de la norma. Nos encontramos entonces con la famosa frase que da título a la entrada de hoy: "Hecha la ley, hecha la trampa".
   En el mágico mundo del ajedrez podemos encontrarnos con algunos casos curiosos al respecto, en los que las reglas de la FIDE (Federación Internacional de Ajedrez), fueron burladas, teniendo que modificarse en consecuencia para evitar malos entendidos.
   Para que lo veáis con vuestros propios ojos, os presento el siguiente diagrama, en el que increiblemente las blancas juegan y...¡dan mate en una jugada!:


   Supongo que estaréis pensando que me he equivocado en el enunciado, o que no he colocado correctamente las piezas, pero nada de eso. Realmente las blancas pueden jugar y dar mate en una jugada, simplemente coronando el peón 'g' y transformándolo en ¡un caballo negro!. Y esto era posible hasta no hace mucho porque las leyes de la FIDE decían: "Cuando un peón alcanza la fila más lejana a su posición inicial debe ser cambiado como parte de la misma jugada por una nueva dama, torre, alfil o caballo". Esta regla no especificaba el color de la pieza, por lo que la solución del anterior diagrama era perfectamente legal. Con posterioridad la FIDE tuvo que hacer la regla más precisa, matizando que la promoción ha de ser por una pieza del mismo color que el peón que corona, para evitar "trampas" como la que acabamos de ver.
   Otro caso curioso y sorprendente nos lo podemos encontrar en referencia al enroque. En un principio las leyes de la FIDE concernientes a cuando era posible enrocar y la forma de hacerlo decían: "El enroque es una jugada con el rey y una torre. El rey se mueve en línea recta a la siguiente casilla del mismo color, reduciendo la distancia entre él y la torre que participa en el enroque. Entonces la torre se mueve sobre el rey para ocupar la casilla que el rey acaba de cruzar. El enroque no puede tener lugar si el rey o la torre ya se han movido. El enroque se previene temporalmente si: a) hay cualquier pieza de cualquier color entre la torre y el rey; b) si la casilla en la que el rey está, o la que tiene que cruzar, o la que va a ocupar, está bajo ataque de una o más piezas del oponente. Estas condiciones no se aplican a la torre". Parece que todo esté claro y no quepan malos entendidos, pero Tim Krabbé ideó en 1987 un problema en el que recoge una laguna de la anterior ley, descubierta por Max Pam, y que reproduzco a continuación, en el que las blancas juegan y dan mate en tres jugadas:


   Según el descubrimiento de Max Pam y ciñéndose a la regla del enroque antes expuesta, para efectuar un enroque "legal" se necesitaría un rey que no se hubiera movido, por ejemplo el rey blanco de 'e1' y un peón que promocionara en torre en 'e8', además de una columna 'e' sin niguna otra pieza en ella. Además las casillas de 'e1', 'e2' y 'e3' no deben estar bajo amenazas de las piezas negras. Entonces el rey blanco se podría enrocar verticalmente: el rey va de 'e1' a 'e3' y enroca con la torre de 'e8' que pasa a 'e2'. Podríamos denominarlo enroque superlargo, y anotarlo como O-O-O-O.
De esta forma la solución del diagrama anterior pasaría por 1.e7! y ahora si a) 1...,Rxf3; 2.e8(=T),d4; 3.O-O ++. b) 1...,gxf3; 2.e8(=D)+,Rd3; 3.O-O-O ++. c) 1...,Rxf3 (o 1...,Rd3); 2.e8(=T), Rg2 (o 2...,Rc2); 3.O-O-O-O ++.
   Esto hizo cambiar a la FIDE la regla del enroque para hacerla más precisa, y especificó entonces que las piezas que toman parte en el enroque deben estar en la misma fila, ya sea la primera o la octava.

    Con estos dos ejemplos hemos podido comprobar que en el mundo del ajedrez también tienen cabidas este tipo de trampas que tanto abundan en la naturaleza, y es que ésta misma es una gran tramposa, porque como ya dijera el gran filósofo Friedrich Wilhelm Nietzsche: "El sexo es una trampa de la naturaleza para no extinguirse".


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