Sin duda que el embrujo que nos produce el ajedrez es tan sublime, que nos hace sentirnos grandes creadores durante unos minutos, y a eso se refiere Marcel Duchamp cuando dice: "No todos los artistas son ajedrecistas, pero todos los ajedrecistas son artistas".

Sin duda, también, que el ajedrez no lo es todo. ¿Qué decir de la música, por ejemplo? Por eso os he dejado una pequeña muestra de mi música favorita, para que la disfrutéis, si os apetece, mientras os sumergís en el fascinante mundo del ajedrez.

Ya en su dia el gran Tarrasch dijo: "Como el amor, como la música, el ajedrez tiene la virtud de hacer felices a los hombres".

Y olvidémonos de aquella otra frase de Oscar Wilde que decía: "Si quieres destruir a un hombre, enséñale a jugar al ajedrez"...¡asusta!

Así que sin más dilación comenzemos este singular viaje a una tierra llena de peligros, en la que nos encontraremos a reyes enfrentados en un combate eterno, reinas poderosísimas y despiadadas, fortalezas sólidas e inexpugnables, obispos con gesto serio y mirada oblícua, ágiles corceles dispuestos a asestar coces mortales y valientes guerreros que nunca retroceden ante nada.

Estáis todos invitados, así que los que quieran pueden subir a bordo. Sin condiciones. Durante la travesía seremos testigos de inagotables maravillas y al llegar a puerto nos espera...la felicidad, sin duda.

BIENVENIDO. GRACIAS POR VISITAR MI BLOG.

miércoles, 2 de febrero de 2011

Nos vamos de safari

   En esta ocasión, familiares y amigos, os invito a una aventura tan excitante como peligrosa. Y es que en el universo de las sesenta y cuatro casillas nos vamos, sin miedo alguno, de...¡safari!.
Y como bien habréis adivinado, vamos a cazar, por supuesto, caballos. Estos animales que podemos encontrar en estado salvaje sobre el tablero, campando a sus anchas, serán víctimas de una implacable persecución que acabará, tras ardua tarea, con el claro triunfo del cazador.
   En todos los diagramas juegan las blancas y ganan. Preparad vuestras armas, comprobad la munición y acompañad al rey blanco en esta apasionante cacería. ¡Adelante!

   La primera pieza que cazaremos la encontramos en un estudio de G. Zajodiakin, 1931:


    Unos hábiles cazadores como somos nosotros, reparamos enseguida en el caballo de 'a8' y nos lanzamos sin piedad sobre él con 1.Rc5,Cc7; 2.Rd6,Ce8+; 3.Re7,Cg7 (si 3...,Cc7; 4.Rf7!,Cd5; 5.g6 y no se puede evitar el mate); 4.Ag6!,Rg8; 5.Af7+,Rh7; 6.Rf6,Rh8;


   7.Re5! (no 7.Rg6? por 7...,Ce6!),Rh7; 8.Re4,Rh8; 9.Rf4,Rh7; 10.Rg4,Rh8; 11.g6! y todo ha terminado para las negras.

   Nuestra segunda incursión pertenece a un estudio de E. Pogosiants, 1962:


   Sin dilación vamos a cobrarnos nuestra pieza de 'g8' con 1.Th8! ya que si no las negras atacan el peón de 'd6' y fuerzan las tablas. 1...,Rg7; 2.Rg5!,Rxh8 (si 2...,Cf6; 3.Rf5,Cd5; 4.Te8,Rf7; 5.Te5,Cb6; 6.Te7+,Rf8; 7.Re5, ganando); 3.Rg6,Ch6;


   4.Rxh6,Rg8; 5.Rg6,Rf8; 6.Rf6,Re8; 7.Rg7,Rd8; 8.Rf7 y cae el peón negro.

   La siguiente posición representa un estudio de J. Fritz, 1950:


   Las blancas juegan 1.Ta1 (amenazando tanto el mate en 'h1' como ganar una pieza con 2.Tc1),Ab7; 2.Ta7,Cb5 (si 2...,Ad5+, se pierde el caballo tras 3.Rf6); 3.Txb7!,Cd6+; 4.Re7,Cxb7


   Y ahora una modesta y sorprendente jugadita de peón decide el resultado: 5.b4!, y el caballo negro no tiene escapatoria alguna.

   De nuevo nos enfrentamos a otro estudio, esta vez de F. Simjóvich, 1940:


   Lo primero que llama la atención es que en este caso no hay ningún caballo que cazar, pero un buen cazador ha de estar siempre alerta, esperando agazapado ha que surja la tan ansiada pieza: 1.Aa3 (no sirve 1.Ae1,d2; 2.Axd2 ahogado),d2; 2.Ce4,d1(=C), ante la horquilla en 'c3' aparece nuestro caballo y nos avalanzamos sobre él. 3.Ac5,Rb5; 4.Rb3,


   4...,Rc6; 5.Ag1,Rd5; 6.Cd2 y el nuevo caballo perece.

   El próximo diagrama es de un estudio de H. Fahrni,1922:


   Las blancas juegan 1.Ag4,Cg7 (si 1...,Cg3; 2.Cc3! y 3.Rf3); 2.Cf6!,a4; 3.Rd3,a3; 4.Rc3,c4; 5.Rc2.

   La última aventura de hoy corresponde a una composición de E. Somov-Nasimóvich, 1941:


   Las blancas empezaron con 1.b7,Tb8; 2.Aa7,Txb7; 3.Ad4+ (si 3.Cxb7,Cb5; 4.Ag1,Cc4; 5.Af2,a3; 6.Rb3,Cd2+; 7.Rc2,d4 con ventaja negra),Re6; 4.Cxb7,Ca2; 5.Cc5+,Rd6.


   Ahora si cazamos directamente el caballo con 6.Rxb2? las negras jugarían 6...,Cxb4 y arrancarían unas tablas, pero si procedemos con cautela la victoria será para el blanco con 6.Rb1!!,Cxb4; 7.Rxb2 y ahora aunque la posición es la misma, la diferencia es que el turno es de las negras y por eso pierden. 7...,a3+; 8.Rb3 y el caballo negro no puede salvarse.

   El safari ha llegado a su fin y hemos conseguido salir vivos de la aventura logrando un montón de trofeos. Espero que hayáis disfrutado de la experiencia y después de un merecido descanso seguro que seguiremos deleitándonos con nuevas maravillas del inagotable universo del ajedrez. ¡Sin duda!

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