Sin duda que el embrujo que nos produce el ajedrez es tan sublime, que nos hace sentirnos grandes creadores durante unos minutos, y a eso se refiere Marcel Duchamp cuando dice: "No todos los artistas son ajedrecistas, pero todos los ajedrecistas son artistas".

Sin duda, también, que el ajedrez no lo es todo. ¿Qué decir de la música, por ejemplo? Por eso os he dejado una pequeña muestra de mi música favorita, para que la disfrutéis, si os apetece, mientras os sumergís en el fascinante mundo del ajedrez.

Ya en su dia el gran Tarrasch dijo: "Como el amor, como la música, el ajedrez tiene la virtud de hacer felices a los hombres".

Y olvidémonos de aquella otra frase de Oscar Wilde que decía: "Si quieres destruir a un hombre, enséñale a jugar al ajedrez"...¡asusta!

Así que sin más dilación comenzemos este singular viaje a una tierra llena de peligros, en la que nos encontraremos a reyes enfrentados en un combate eterno, reinas poderosísimas y despiadadas, fortalezas sólidas e inexpugnables, obispos con gesto serio y mirada oblícua, ágiles corceles dispuestos a asestar coces mortales y valientes guerreros que nunca retroceden ante nada.

Estáis todos invitados, así que los que quieran pueden subir a bordo. Sin condiciones. Durante la travesía seremos testigos de inagotables maravillas y al llegar a puerto nos espera...la felicidad, sin duda.

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lunes, 21 de marzo de 2011

¡Maldito peón!

   Todos conocemos el material mínimo que necesitamos para poder dar mate al rey contrario y poder llevarnos el punto entero de la partida. Por supuesto que con una dama o con una torre es relativamente sencillo, no olvidándonos, claro está, de las posibilidades de ahogado que tiene el bando débil. Con la pareja de alfiles también es bastante sencillo conseguir el mate y la máxima dificultad la encontramos cuando tenemos un caballo y un alfil, aunque con un poco de entrenamiento, el objetivo ansiado del mate es factible.
Un caso aparte es cuando tenemos dos caballos. En este caso sabemos que es imposible dar mate al adversario, a menos que, todo sea dicho, éste juegue de forma precipitada y sin ningún cuidado, ya que ante un juego correcto jamás conseguiremos matar al rey contrario por más que lo intentemos, llegando como máximo a una posición de ahogado.
Pero, ironías de la vida, esta valoración cambia si para desgracia del bando débil, éste tiene un simple peón. En este caso, la presencia del peón hace que en algunos casos el bando que posee los dos caballos consiga dar mate, debido a que el maldito peón hace que desaparezcan las posibilidades de rey ahogado.
El mecanismo consiste en bloquear el peón con uno de los caballos y arrinconar al rey adversario con el otro caballo y el rey fuerte. Una vez arrinconado el rey, el caballo bloqueador deja libre al peón, que evita por tanto el ahogado, y mientras se dirige éste a la octava fila, el caballo que lo bloqueaba tiene tiempo de acercarse al rincón donde está el rey débil y le da mate.
Seguro que la explicación queda más clara con el siguiente ejemplo, en el que a la vez que observamos el metodo ganador, nos podemos percatar de la dificultad que entraña:


  En la posición del diagrama las blancas han arrinconado al rey negro en una esquina, mientras el caballo de 'e2' bloquea al peón negro. Siendo el turno de las blancas, deben ceder la salida al adversario jugando 1.Rf6,Rh8; 2.Rg5,Rh7; 3.Rh5,Rh8; 4.Rh6,Rg8; 5.Rg6, alcanzándose la posición inicial pero correspondiéndole jugar a las negras. 5...,Rh8, y ahora hay que cambiar el frente de las figuras blancas con 6.Rf7!,Rh7; 7.Cg7,Rh8; 8.Cf5,Rh7. Las blancas han cambiado de frente, pero ahora les toca jugar a ellas. De nuevo deben ceder la salida a las negras.


   Continúan con 9.Rf6,Rh8; 10.Re7,Rg8; 11.Re8,Rh8; 12.Rf8,Rh7; 13.Rf7, y de nuevo se alcanza la posición del último diagrama pero correspondiéndole jugar a las negras: 13...,Rh8. Ahora, después de esas jugadas previas, las blancas han conseguido que su caballo de reserva pueda dar jaque desde la casilla liberada 'g6' antes de que el peón de 'e3' corone. El remate final se consigue con 14.Cf4,e2; 15.Cg6+,Rh7.


   Y ahora el blanco da mate en tres movimientos, empezando con 16.Cf8+,Rh8; 17.Ce7,e1(=D); 18.Ceg6++.  ¡El peón de 'e3' fué un traidor infiltrado en las filas negras que les llevó a la derrota!.


Alexei Trotzky
    Este difícil, y no muy frecuente, final de dos caballos contra un peón, fué profusamente analizado por el genial compositor de estudios ruso Alexei Trotzky (1866-1942), que murió trágicamente de inanición en el asedio de las tropas nazis a Leningrado durante la Segunda guerra mundial, donde fallecieron más de un millón y medio de personas, y donde, en contraste y afortunadamente, logró sobrevivir otro genio de nuestro juego, el incombustible Viktor Korchnoi, por entonces con once años de edad, robando cartillas de racionamiento de los cadáveres, derritiendo hielo para beber y arrastrando los cadáveres de sus familiares durante varios kilómetros para enterrarlos en el cementerio.
En el estudio que publicó Trotzky, de sesenta páginas, sobre el mate de los dos caballos contra peón, aparece lo que se conoce como la línea Trotzky, que está formada por las casillas a4-b6-c5-d4-e4-f5-g6-h4, suponiendo que el bando fuerte es el blanco. Si el peón negro se encuentra bloqueado en una de esas casillas o detrás de esa línea, se puede dar entonces el mate con los dos caballos. De todos modos, como se ha podido comprobar en el ejemplo de arriba, este final es muy difícil, pudiéndose necesitar más de 115 movimientos para lograrlo, con lo que choca con la regla de los cincuenta movimientos en donde se decretan las tablas. Por ello el jugador alemán Karsten Müller, nacido en 1970, y una autoridad de los finales, calculó la segunda línea Trotzky, en la que los caballos blancos pueden ganar en menos de cincuenta jugadas, estando esta línea formada por las casillas a5-b6-c5-d5-e5-f5-g6-h5.
   Podemos encontrar un buen material de estudio sobre este tipo de finales, en el apartado III del capítulo Finales de Caballo escrito por Chejóver, en el que casi todos los problemas se deben a Trotzky, que está incluido en el magnífico libro Finales de alfil y de caballo de Yuri Averbach, de la colección Escaques de la editorial Martínez Roca que aquí os dejó para vuestro disfrute:



   De la dificultad de este final es prueba la siguiente posición, en el que un gran experto en finales, como es el ex-campeón del mundo Anatoli Kárpov, sucumbe ante otro ex-campeón mundial, Topalov, en el Torneo de Montecarlo del año 2000:


   Aquí, las negras, conducidas por Kárpov, tenían que llevar su rey a 'h3', y las blancas tendrían muy difícil la victoria, pero Kárpov se equivoca y se dirige al lado equivocado: 1...,Rd2?; 2.Rc4,Rc2? Las negras estaban a tiempo de volver al flanco de rey con 2...,Re1!. 3.Cd4+,Rb2; 4.Rb4,Ra2; 5.Cdf5,Rb2; 6.Ce3,Ra2; 7.Cc4,Rb1; 8.Rc3,Rc1.


   9.Cb2,Rb1; 10.Cd3,Ra1; 11.Rb3,Rb1; 12.Ce2


   y las blancas dan mate en tres. (12...,g3; 13.Cc3+,Ra1; 14.Cb4,g2; 15.Cc2++).

   En el reciente Torneo clasificatorio para el campeonato del mundo de blitz 2011, hemos podido ser testigos de la aparición sobre el tablero del final que hoy nos ocupa, en la partida disputada entre Vallejo y Andreikin, en el que este último no supo ganar en la posición que muestra el siguiente diagrama:


   En este momento, Andreikin jugó 53...,Cf6 y la partida acabó en tablas después de 54.Rh3,Cg4; 55.Rh4,Cf5+; 55.Rh4,Cf5; 56.Rh5,Cg3+; 57.Rg6,Ce3; 58.Rf6,Cef5; 59.Re6,Re4; 60.Rf6,Cd4; 61.Re7,Re5; 62.Rf7,Cdf5; 63.Rg6,Rf4; 64.Rf6,Cd4; 65.Rg6,Ce6; 66.Rf6,Cg5; 67.Re7,Re5; 68.Rd7,Cf7; 69.Rc6,Cd6; 70.Rc5,Cdf5; 71.Rc4,Cd4; 72.Rc5,Ce6+.
   Lo correcto hubiera sido 53...,Cg5; 54.Rg1,Re3; 55.Rh2,C3e4; 56.Rg1 (si 56.g4,Rf2; 57.Rh1,Cf3; 58.g5,Cg3++),Cd2; 57.g4,Rf3; 58.Rh1,


y ahora rematar con 58...,Rf2; 59.Rh2,Cdf3+; 60.Rh1,Ce4; 61.g5,Cg3++.

    Podéis seguir el desarrollo completo de la partida y ver como Vallejo se salvó, en el siguiente video:



   Para que veamos otro ejemplo de como los dos caballos imponen su fuerza, nos trasladamos ahora al Torneo de Amsterdam de 1954, a la partida Bobotsov-Bohatirchuk, donde el primero roza el límite de los cincuenta movimientos, pero consigue alzarse con un merecido triunfo:


   A título anecdótico veremos a continuación dos partidas en el que se presenta nuestro final y de las que es protagonista el gran jugador Lilienthal, tristemente fallecido el pasado año, tres días después de haber cumplido noventa y nueve años, y que podía presumir de haber derrotado a los campeones mundiales  Lasker, Capablanca, Alekhine, Euwe, Botvinnik y Smyslov, así como a grandes jugadores de la talla de Tartakower, Najdorf, Bronstein y Taimanov. Consiguió ganar el Campeonato de la URSS en 1940, empatado con Bondarevsky, y es célebre su victoria sobre Capablanca en el Torneo de Hastings de 1935, donde sacrificó su dama ante el genial cubano. El mismísimo Bobby Fischer le recordó dicho sacrificio a Lilienthal cuando lo vió entre los espectadores de su duelo de revancha contra Spassky en 1992 y le saludó diciendo: "¡Peón e5 toma en f6!", haciendo referencia a la jugada en donde se produjo el sacrificio de la reina. Volviendo a nuestro tema, y como decíamos antes, el gran Lilienthal se encontró en dos de sus partidas, una  contra Smyslov (Smyslov-Lilienthal, Campeonato de la URSS, 1941) y otra contra George M. Norman (G.M. Norman-Lilienthal. Hasting, 1934), con la ventaja de dos caballos contra un peón, y curiosamente en ninguno de los dos casos supo materializar su ventaja.
   A continuación coloco las dos partidas para que veáis como sucedieron los acontecimientos:



   No puedo resistirme, aunque nos salgamos del tema, a  poner también la referida victoria sobre Capablanca, con el brillante sacrificio de dama incluido:


   Para ir concluyendo, fijémonos en la siguiente posición correspondiente a la partida entre Malmstig-Kiik, Skelleftea 1999, en la que puede surgir un tema interesante en este tipo de finales, como es el conocido mate de Stamma:


   Las negras jugaron aquí 85...,Cd5+?; 86.Rb7,Cb5; 87.a7 y se firmaron las tablas.
Se podía ganar sacrificando el caballo de 'a7' con 85...,Re7; 86.Rb6,Rd6!; 87.Rxa7,Rc7!:


   Y ahora se produce el mate de Stamma con 88.Ra8,Cd5; 89.Ra7 (si 89.a7,Cb6++),Ce7; 90.Ra8,Cc8; 91.a7,Cb6++.
   De todos modos después de las jugadas indicadas 85...,Re7; 86.Rb6,Rd6!, las blancas en vez de comer el caballo con 87.Rxa7, pueden jugar 87.Ra5, pero aún así las negras ganan utilizando el metodo ortodoxo en este tipo de finales, que ya conocemos, y que los más curiosos podéis seguir en el visor:


   Curiosamente, el mate de Stamma antes referido se pudo ver en una partida real, concretamente en la Nogueiras-Góngora, del Campeonato de Cuba de 2001, que podéis seguir en su desarrollo completo pinchando sobre la cruz.

(Ver partida)(Ocultar)


   A propósito de ver tantos ejemplos de finales con dos caballos, me he acordado de la frase de Tartakower que decía: "En una partida de ajedrez, a veces juegan más de cuatro caballos".



  

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