Sin duda que el embrujo que nos produce el ajedrez es tan sublime, que nos hace sentirnos grandes creadores durante unos minutos, y a eso se refiere Marcel Duchamp cuando dice: "No todos los artistas son ajedrecistas, pero todos los ajedrecistas son artistas".

Sin duda, también, que el ajedrez no lo es todo. ¿Qué decir de la música, por ejemplo? Por eso os he dejado una pequeña muestra de mi música favorita, para que la disfrutéis, si os apetece, mientras os sumergís en el fascinante mundo del ajedrez.

Ya en su dia el gran Tarrasch dijo: "Como el amor, como la música, el ajedrez tiene la virtud de hacer felices a los hombres".

Y olvidémonos de aquella otra frase de Oscar Wilde que decía: "Si quieres destruir a un hombre, enséñale a jugar al ajedrez"...¡asusta!

Así que sin más dilación comenzemos este singular viaje a una tierra llena de peligros, en la que nos encontraremos a reyes enfrentados en un combate eterno, reinas poderosísimas y despiadadas, fortalezas sólidas e inexpugnables, obispos con gesto serio y mirada oblícua, ágiles corceles dispuestos a asestar coces mortales y valientes guerreros que nunca retroceden ante nada.

Estáis todos invitados, así que los que quieran pueden subir a bordo. Sin condiciones. Durante la travesía seremos testigos de inagotables maravillas y al llegar a puerto nos espera...la felicidad, sin duda.

BIENVENIDO. GRACIAS POR VISITAR MI BLOG.

lunes, 15 de noviembre de 2010

Kótov y el cambio de colores


Kotov

   El Gran Maestro Alexander Kotov, nacido en Tula (Rusia) en 1913 y fallecido en Moscú en 1981, pertenece a los jugadores soviéticos de la posguerra que instauraron la hegemonía ajedrecística de la URSS. A nivel deportivo su mayor éxito corresponde a su victoria en el Interzonal de Estocolmo de 1952, donde obtuvo 16,5 puntos sobre veinte partidas, aventajando en tres puntos al segundo y tercer clasificado, Taimanov y Petrosian, lo que le valió la clasificación al famoso torneo de candidatos de Zúrich 1953, ganado con autoridad por Smyslov, donde quedó en octava posición sobre quince participantes, pero en el que ganó el primer premio de belleza por un sacrificio de dama extraordinario, en su partida contra Averbach (al que ya conocemos de la entrada del 6 de Octubre de 2010).
   Como curiosidad es de señalar que Kótov pudo haber cambiado la historia del ajedrez. En el Torneo de Groninga de 1946, Euwe y Botvinnik disputaban el primer puesto en la última ronda, y del resultado de las partidas Euwe-Kótov y Najdorf-Botvinnik dependía el vencedor del torneo. Finalmente Kótov venció a Euwe y Botvinnik ganó el torneo. Euwe era considerado por muchos el sucesor moral del título mundial dejado vacante por Alekhine tras su muerte en 1946, y se rumoreaba que si ganaba el Torneo se le otorgaría el título, pero la victoria de Kótov hizo posible que esto no fuera así, y que Botvínnik ganara con posterioridad el título de campeón del mundo en el enfrentamiento quíntuple de La Haya-Moscú de 1948.
   Kótov es considerado un escritor sobresaliente en el mundo del ajedrez, destacando entre sus obras la famosa trilogía "Piense como un Gran Maestro", "Juegue como un Gran Maestro" y "Entrene como un Gran Maestro", en las que profundiza sobre todo en el método de pensamiento que debe emplear un jugador durante las partidas y como trabajar sus debilidades. De hecho, en ajedrez se habla del "Síndrome de Kótov" al fénomeno, explicado por primera vez en el libro antes referido "Piense como un Gran Maestro", que se produce cuando un jugador piensa durante mucho tiempo en una posición compleja, sin encontrar ninguna plan claro, y entonces dándose cuenta de que le queda poco tiempo en el reloj, rápidamente hace un movimiento que no ha analizado y que frecuentemente es malo y le lleva a la derrota.
   Fué un gran admirador de Alekhine y dedicó parte de su vida a estudiar su vida y su obra, escribiendo una serie de cuatro volúmenes titulada "Herencia ajedrecística de Alexander Alekhine", así como el libro "Alekhine" publicado en España en la colección Escaques de la Editorial Martinez Roca con el nº 57.
En estos libros, Kótov, intentó limpiar la imagen de antibolchevique y antisemita que perseguía a Alekhine, y aunque aporta importantes descubrimientos sobre su vida, la admiración que le profesaba le hace pecar de falta de objetividad en ocasiones, lo que no impide que hoy en día esté considerado el mejor y más acreditado de sus biógrafos.
   Era tal esta devoción que incluso fue autor del guión de un film soviético, "La nieve blanca de Rusia" (Belyy sneg rossii, en el original, de 1980, dirigida por Yuri Vyshinsky y de la cual tengo una copia, en ruso, a la espera de encontrar algún día los subtítulos oportunos para poder entenderla. No pierdo la esperanza...).
Dicha película está basada en una novela del mismo Kotov titulada "Blanco y negro", cuyo protagonista no era otro que el mismísimo Alekhine, en la que se narraba su vida en el período de 1927, cuando derrotó a Capablanca y se proclamó campeón del mundo, hasta su trágica muerte en Estoril en 1946.
   "Hacia el final de la película-relata el propio Kotov en la revista francesa Europe Echecs- Alekhine da una sesión de simultáneas a ciegas contra 32 oficiales alemanes. Algunas partidas son tablas y gana las demás. Un general es el último en abandonar. Cuando el campeón del mundo se le acerca al tablero, el general le dice:
- Mi plan estratégico era correcto; pero he cometido un error táctico. La partida esta perdida...


   Ante esta posición , el general razona así:
- No hay defensa contra el mate en "h8". Si 1...,g6; 2.Dh7+,Rf8; 3.Dh8+,Axh8; 4.Txh8++.
- Permitidme, entonces, tomar las negras-dice Alekhine.
- De acuerdo...,-contesta el general.
   Después de girar el tablero, le toca jugar a Alekhine: 1...,Th4; 2.Cxh4,Dc3;


   Ante la nueva posición, el general exclama:
- ¡Formidable! Ahora las blancas están perdidas. No hay defensa contra el mate. Si 3.Rc1,Da1+; 4.Rd2,Dxh1 y las negras ganan.
- ¿Puedo recuperar las piezas blancas?-solicita entonces el campeón.
   Girando de nuevo el tablero, Alekhine sacrifica la dama: 3.Dh8+,Rxh8; 4.Cg6+,Rg8; 5.Th8++".
  
   Después de esta demostración, se puede ver como el general se levanta y diciendo algunas palabras no muy cariñosas por el tono que emplea (os recuerdo que la "peli" está en ruso), abandona la sala de juego airadamente y con cara de pocos amigos.

   Para los que queráis echar un vistacillo a los libros de Kótov, os dejo unos enlaces para que podáis disfrutarlos. Seguro que os encantan:









   A modo de modesto homenaje al inolvidable Alexander Kotov, os dejo la partida que le ganó a Averbach en Zúrich 1953 y que como queda dicho más arriba le valió el primer premio de belleza por su espléndido sacrificio de dama:

(Pincha aquí para ver la partida)(Ocultar partida)

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